Consejos para elegir una silla de montar

Elegir una silla de montar no siempre es tarea fácil. En el mercado hay numerosos modelos con características diferentes, por lo que se deben definir bien las necesidades para dar con la opción perfecta.

Cuando alguien se inicia en el mundo de la equitación, una de las primeras cosas en las que piensa es en adquirir una silla de montar con la que disfrutar de su nueva afición. Sin embargo, pueden surgir muchas dudas acerca de cuál es la mejor opción, ya que existen numerosos modelos entre los que escoger.

Aunque dar con la adecuada puede parecer intimidante, hay una serie de consejos prácticos con los que dar con las monturas caballos que mejor se adaptan a las necesidades de cada uno. Veamos lo que se tiene que considerar al elegirlas.

Tipos de silla

Dentro de la amplia variedad de sillas que existen, es importante distinguir entre ellas en función de su diseño y funcionalidad.

Las sillas de paseo son perfectas para montar de forma tranquila, a un ritmo lento. Suelen ser más anchas y cómodas. También se las conoce como sillas españolas, y son ideales para pasar muchas horas sentados en ellas.

Las sillas de doma son más estrechas y definidas para un mayor control del caballo cuando se realiza doma y doma vaquera. Este tipo de silla es minimalista y con montura plana, con asiento diseñado para una gran libertad de movimiento.

Las sillas de salto están diseñadas para dar la máxima sujeción en actividades de salto y obstáculos. Además, suelen ser más ligeras y tener una montura profunda que ofrece gran seguridad.

Dependiendo del tipo de equitación que se piensa practicar, se necesitará un modelo de silla u otro. No es lo mismo salir a dar un paseo que iniciarse en la doma vaquera, por ejemplo.

El tipo de caballo

La silla de montar también depende del animal que se vaya a montar. Por ejemplo, si se trata de un potro hará falta una silla más pequeña que si se monta un caballo adulto. También hay que tener en cuenta tanto la forma del cuerpo del animal como la del jinete, y buscar una que encaje para ambos.

La parte interior de las sillas cuenta con un canal central y dos almohadillas laterales llamadas paneles, que sirven para liberar la columna y canalizar la presión hacia los músculos laterales.

Materiales y calidad

La calidad del diseño y los materiales de la silla de montar dependen en buena medida del fabricante, pero es un factor esencial. Una silla de buena calidad durará muchos años si se la cuida de manera adecuada, por lo que invertir en ella merecerá la pena, sobre todo si se le piensa dar mucho uso.

Medidas y ajuste

La silla de montar se tiene que ajustar de forma correcta tanto al jinete como al caballo. Para medirla, se debe tomar en cuenta la distancia entre la base de la espalda del jinete hasta la rodilla. Así se puede determinar el tamaño que debe tener la silla de montar.

Además, hay que tener en cuenta la longitud del faldón que tiene que cubrir la pierna hasta la mitad del gemelo para tener un contacto directo con el caballo.

La experiencia del jinete

Para jinetes principiantes o niños, lo mejor son monturas profundas y traseros elevados, que aportan una mayor seguridad y sujeción. A medida que se va adquiriendo experiencia se suelen preferir sillas más planas porque proporcionan una mayor libertad de movimiento.

Aparte de la silla, si eres un jinete que se inicia, es recomendable elegir un caballo tranquilo, que se adapte al nivel de habilidad de alguien que todavía no tiene experiencia.

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